Taller de Luthería Reparación · calibración · restauración

El taller.

Un lugar donde se trata al instrumento como tal, y no como un mueble: la reparación de una guitarra no se parece en nada a la de una mesa de luz.


Taller de luthería de Javier Acevedo Díaz
Cómo trabajamos

Cuidado en cada pieza.

Todos los trabajos se realizan bajo estrictas normas de cuidado del instrumento, en condiciones óptimas de pegado y prensado. Usamos los mejores pegamentos, lacas y barnices del mercado, y solamente maderas seleccionadas para luthería, con secado natural de primerísima calidad, compradas a proveedores especialistas y a aserraderos de Tucumán.

La combinación de máquinas y herramientas modernas y tradicionales da un trabajo que rinde en calidad y celeridad: mejor precio final y devolución rápida del instrumento.

Todos los instrumentos reparados gozan de garantía total sobre lo realizado.

Hacemos
  • Reparación de cabezas y mangos partidos
  • Torneado de pines de bronce
  • Aros y tapas rajadas, descolados
  • Pegado de diapasón y fabricación de puentes
  • Cambio de placa en cabezas de bajo
  • Restauración de instrumentos antiguos
  • Calibración de guitarras clásicas, eléctricas y bajos
  • Cambio de trastes y rectificado de diapasón
Trabajos

De las manos al instrumento.

Tocá una foto para verla en grande.

Reparación de aro Restauración Restaurando un acordeón Cabeza de bajo Cambiando un pickguard Apantallado Pegando diapasón Javier en el taller
Consejos

Cuidá tu instrumento.

Mantenelo siempre alejado de las fuentes de temperatura —calor o frío— como acondicionadores, calefactores u hogares a leña. El sol es uno de los grandes desafinadores, y con paciencia también despega puentes y tapas (lo que llamamos «descolado»).

Nunca lo dejes en el auto en días de calor: el pegamento se afloja y siempre terminamos con algo despegado. Para limpiar, usá un paño seco; si hay grasitud, algo húmedo y secá rápido. Los lustramuebles ayudan, cuidando de no mojar cuerdas ni partes metálicas.

Calibración

Parte de la conservación.

La calibración mantiene al instrumento en estado óptimo, en especial las guitarras y bajos eléctricos, que deberían calibrarse en cada cambio de cuerdas. En instrumentos acústicos se trabaja la altura de las cuerdas en puente y mango; en eléctricos, además, se endereza el mástil mediante el tensor.

Parece sencillo, y lo es, pero es largo y cuidadoso: montar y desmontar, ajustar y aflojar, probar y probar hasta que el instrumento suene como corresponde.