Javier Acevedo Díaz Músico tucumano · luthier

Devolverle
la vida al
instrumento.

Músico tucumano —cantante, intérprete de armónica cromática y de blues, piano y guitarra— y luthier especializado en restauración y reparación.


Javier Acevedo Díaz en su taller
Javier músico

Del escenario a la peña.

Actuó en los escenarios más importantes del país como solista y acompañando a destacadas figuras: Cosquín, Argentina en Mendoza, el Festival del Limón, la Fiesta de la Empanada, el Festival de City Bell, y en radio y televisión (Radio Nacional, ATC, Folklorísimo, Argentinísima, Canal 9).

Grabó con músicos como El Chango Nieto, Guerrero Martinheitz, Laura Vaamonde, Los Díaz Pasan Volando, Coco Banegas y Jorge Víctor Andrada, entre otros. Trabajó como jurado en la Provincia de Bs. As. desde 1990 y como técnico de sonido en peñas de Cosquín y para la Fundación Atahualpa Yupanqui.

Junto a Laura dirige el Estudio de Música de City Bell, con cinco lanzamientos discográficos independientes, declarados de Interés Municipal e Interés Cultural Provincial.

Javier luthier

La madera y la paciencia.

Su trabajo como luthier corre en paralelo al estudio de música. Realizó distintos cursos de luthería y se actualiza con maestros de Buenos Aires y Tucumán. Hoy se especializa en la restauración de instrumentos antiguos y en la reparación y calibración de guitarras clásicas, eléctricas, bajos y todo instrumento de cuerda pulsada.

Continúa además con su proyecto propio: la construcción de guitarras sin caja de diseño original, metalófonos y xilófonos de altísima calidad.

Como músico, mi mayor satisfacción es devolverle la vida a un instrumento.
Gracias

Agradecimientos.

A mi madre y mi padre. A mi querido hermano Pablo, por estar siempre cerca, alentándome, por sus consejos y por compartir la misma pasión por la luthería y la madera.

Al maestro José Luis Cardozo, siempre atento a mis consultas; al maestro Santiago Gordillo, al pie de mis dudas; al maestro Pablo Verdi, por entusiasmarme a empezar; y al maestro Carlos Salmone, por sus mates y esas tardecitas de charla. Y a Laura, mi mujer, y a Juan Pedro, Juan Osvaldo, Emilia y Juan Javier, por todo, todo, todo…